jueves, 26 de junio de 2008

¿Compartimos pantalla?

Como ya estuvimos viendo en artículos anteriores, son numerosas las nuevas estrategias publicitarias que aparecieron en el mercado.
En este caso hablaremos de la “pantalla compartida”, tendencia que ya se utiliza en los países de Europa.

La llamada pantalla compartida es un recurso utilizado desde hace tiempo por las cadenas para mantener al espectador viendo la publicidad a base de seguir emitiendo el espacio. Es decir, consiste en una división de la pantalla para poder emitir la programación y publicidad al mismo tiempo.

Y es que, aunque al principio parezca una cosa sin importancia alguna y que no interesa es, al final, un gran factor mediante el cual reducir la fuga publicitaria y que no todos los espectadores huyan en masa ante la publicidad.
Lo más común era hacerlo con diferentes deportes como la Fórmula 1 o las motos debido a que no tienen pausas para publicidad, pero desde esta temporada Cuatro, una cadena de televisión española lo implantó esta novedosa formula en “Fama ¡a bailar!” con, al parecer y según ellos, muy buenos resultados.
Parecen evidentes sus buenos resultados en retransmisiones deportivas como la Fórmula 1. Partiendo del hecho de que este tipo de eventos en los que el momento de mayor interés puede producirse en cualquier instante no deberían tener cortes publicitarios en absoluto. No creo que a nadie se le ocurriera interrumpir ninguna de las partes de un partido de fútbol para emitir anuncios aunque si creo que muchas veces este tipo de publicidades pueden fastidiar al espectador)

En este caso, esta técnica cumple una doble función: es un ejemplo de consideración hacia el espectador y, al mismo tiempo, y sin dudas es rentable a la cadena de televisión.
Entonces, esto nos demuestra una vez mas que cada día son más las posibilidades y recursos para los anunciantes a la hora de publicitar sus productos. Y no sólo eso, sino que sus mensajes no se pierdan en el camino.

martes, 24 de junio de 2008

La publicidad en la Era TiVo

Tivo es una propuesta televisiva que comenzó en el año 1999, bajo el slogan “a su manera”, hasta posicionarse como: televisión por carta. La creación de la firma estadounidense inauguró la capacidad de poner pausa a la televisión en directo. Gracias a TiVo, el espectador puede disfrutar de su programa favorito, detener la imagen, alejarse del televisor por el tiempo que quiera y retomar la transmisión en el punto exacto en el cual quedó ya que, mientras tanto, el DVR almacena automáticamente el programa o película en su disco duro El objetivo inicial de la empresa era que los usuarios puedan disfrutar de sus programas preferidos sin estar expuestos a la excesiva cantidad de comerciales que transmite a diario la TV regular. Sin embargo esta premisa se ha ido disolviendo, dado que últimamente ha tratado de mover al mundo publicitario con el fin de que desarrolle nuevos formatos publicitarios adaptables al perfil de la compañía, y aquí es donde se plantea el problema que nos interesa analizar. Ahora TiVo, cuyos aparatos se ganaron mala fama por simplificar la capacidad de sus usuarios para saltarse los anuncios, lanzó el servicio "TiVo Product Watch", que ofrece una oportunidad a los anunciantes para hacer llegar a los abonados anuncios e información. Los suscriptores de TiVo podrán seleccionar los anuncios, ordenados por su duración (de un minuto a una hora), y que les sean enviados directamente a la pantalla principal de su dispositivo TiVo.
Al proporcionar contenido buscable de publicidad en categorías altamente requeridas por los consumidores, TiVo Product Watch envia mensajes publicitarios altamente relevantes y muy enfocados para esos espectadores que están más interesados en obtenerlos. “Esta búsqueda proporciona los medios para colocar de nuevo al usuario en el asiento de control, una experiencia cotidiana en la cual los telespectadores habían perdido todo el control”
La idea es provocativa, porque supone que TiVo comercialice publicidad cuando una de las propuestas de valor que parece tener para una amplia mayoría de sus usuarios es precisamente la de librarse de ella, pero esconde detrás algo muy interesante: así ofrecida, la publicidad tiene menos componente de interrupción y más de servicio, permitiendo a los consumidores requerir voluntariamente y acceder a información comercial sobre productos y servicios en los cuales están interesados. Esto le permite a los anunciantes gastar su dinero de manera mucho más efectiva y eficiente que lo que pueden hacer las publicidades tradicionales, disparadas a millones de espectadores no interesados.


“Moderar la interrupción, seguir respetando al usuario y posibilitar la llegada del mensaje publicitario a aquellos que quieren recibirlo. Muchos menos impactos, pero de mejor calidad. ¿Interesará la propuesta a unos anunciantes habituados a comprar impactos de baja calidad por millones?”
Fuentes:
Wikipedia

lunes, 23 de junio de 2008

Cambios en la TV: animación 3D

Con su nueva publicidad, "Corazón", Bon o Bon intenta darle a la marca un aspecto innovador, renovado. De hecho, el formato de animación 3D para comerciales de televisión, está dando sus primeros pasos en Argentina. Detrás de esta pieza la lógica sigue siendo la de siempre: apelar a la emoción.



Esto nos demuestra una vez más que innovación y medios tradicionales no son enemigos, y nos lleva a plantearnos la siguiente cuestión: los cambios a los que debe adaptarse la publicidad ¿se deben a un paradigma tecnológico o cultural?
Desde este sitio creemos que la tecnología no es quien condiciona a los medios. La persona condiciona a los medios a partir de los cambios en la sociedad. El público no es pasivo frente a los contenidos que recibe.
Lo que sí consideramos que proporciona la tecnología son los medios que permiten el cambio cultural.

A continuación proponemos la comparación del comercial mencionado, con uno que le precede. Sumamos otra inquietud: ¿Ayudó el cambio a la marca?¿Cuál te gusta más?